"...Aquellos cuyos nombres son justamente reverenciados, pero cuyos actos sólo son conocidos por Dios"...
(Sant Jordi de Elena Kudryashova, artista rusa con una preciosa colección sobre la cultura catalana.
www.artkudry.com)
...Es dónde incluyó el papa Gelasio I a Jorge de Capadoccia al canonizarlo.
Tal vez por ésta afirmación se han creado diversas historias sobre su vida, llenas de milagros y actos heroicos.
Protagonista de la legendaria leyenda popular de San Jorge y el dragón.
Su popularidad se extiende por muchos lugares de Europa y Asia menor.
Cada lugar se adueña de su historia añadiendo o cambiando detalles y datos.

En Catalunya cuenta la historia que en la villa de Montblanc existía un dragón terriblemente feroz que tenía atemorizada a la población causando estragos. Apoderándose del agua que abastecía al pueblo, devorándose a los animales. Cuándo éstos empezaban a escasear, los habitantes decidieron sacrificar cada día una persona a través de un sorteo para calmarlo.
Un día la suerte señaló a la hija del rey, cuándo se disponía a ser engullida por la bestia apareció un caballero sobre un caballo blanco y la salvó hiriendo de muerte al dragón. De la sangre derramada por el animal nació un rosedal. El valiente caballero era San Jorge.
De aquí la tradición en estas tierras de regalar una rosa a las mujeres. Convirtiéndose así también en el día de los enamorados.
Esta costumbre probablemente se remonta al siglo XV. Algunas versiones hacen coincidir esto con la feria de las rosas que tenía lugar en Barcelona durante aquellos veranos. A las mujeres que asistían el 23 de Abril a la misa oficiada en la capilla de Sant Jordi en el palacio de la Generalitat de Catalunya se les regalaba una rosa.
En 1456 se oficializa el patronazgo al declarar las cortes catalanas éste día como festivo.
Hoy en día ésta fecha tiene un aspecto reivindicativo de la cultura catalana por eso muchos balcones y Catalunya entera se viste de fiesta luciendo los colores de su bandera.

El escudo de Barcelona lleva la cruz de San Jorge .